los ojos son redondos, sin ser prominentes, de color castaño
o castaño oscuro, pero nunca claros; expresan inteligencia
y dulzura, y siempre tienen un matiz de alegría;
los bordes de los párpados deben estar tensos, sin
caída; las orejas son lobulares, de nacimiento bajo,
a la altura de los ojos; deben llegar a la punta de la nariz
sin sobrepasarla. El cuerpo es muy fuerte y compacto con
relación a su peso y talla; ésta, en los machos,
está entre 39 y 41 centímetros, y en las hembras,
entre 38 y 39 centímetros; el dorso debe ser corto,
ancho y fuerte. La cola debe tener un movimiento vivo en
línea con el dorso, pero no debe adoptar una postura
inclinada hacia arriba. No debe ser cortada; sin embargo,
no debe ser demasiado larga para no impedir su movimiento
alegre. Las extremidades anteriores poseen unos hombros
refinados e inclinados. Las extremidades posteriores son
anchas, redondeadas y muy musculosas.
Uno de los mayores atractivos del Cocker Spaniel Ingles
reside en su amplia variedad de colores. Los hay para todos
los gustos, con un total de quince variedades. Si bien existen
básicamente dos tipos de categorías en el
Cocker Spaniel Inglés: los uniformes, que son los
ejemplares de un solo color, dorado o rojo, negro, hígado
o chocolate y el negro y fuego (black and tan); en estos
colores sólo se admite una ligera mancha blanca en
el pecho. El otro gran grupo los forman los perros multicolores,
que son aquellos que muestran combinaciones de cualquiera
de estos colores con el blanco, que a su vez puede ser puro
o jaspeado en mayor o menor intensidad, en este caso recibe
el nombre de ruano. Por ejemplo, un Cocker de fondo blanco
con manchas de color chocolate recibirá el nombre
de chocolate y blanco; si este blanco está jaspeado
de chocolate, recibirá el nombre de chocolate ruano.